
Fietta Jarque El Pais
El color de las palabras
Abril de 2012
A veces en los sueños nos encontramos angustiados ante la imposibilidad de articular una palabra que pugna por salir. Sabemos que es crucial, que todo depende de ella. Es la que da sentido o protege, la que pide auxilio o advierte de algún peligro inminente. La clave del enigma. Esa sensación de impotencia al querer hablar y no poder hacerlo es la que lleva a pensar en la irracional fuerza simbólica del lenguaje. Las pinturas de Ana Cañas parecen representar esa lucha. Y lo hacen en un escenario en el que la fuerza de la forma y el color son capaces de expresar de una manera mas completa esa palabra muda.
Son obras conformadas por fragmentos y elementos diferenciados que entran en un juego dinámico y compensatorio. Se absorben de un vistazo porque la composición es coherente, como una frase bien articulada. Hay elementos comunes: círculos de colores, personajes de pesadilla que surgen del inconsciente, el desdibujado peatón de las señales de tránsito.
Y, aquí y allá, palabras casi borradas, tachadas, inservibles. Las palabras no bastan es el título de un conjunto de cuatro piezas que lleva a pensar en una organización de simbolos que emiten un mensaje secreto.
Más de quince años dedicada principalmente al diseño gráfico apartaron a Ana Cañas del lienzo y la pintura. Su regreso es como una explosión ordenada. Aunque esto suene a contradicción no lo es. Queda la confianza justificada en la composición armónica del cuadro, aunque los elementos que entran en juego provienen del lugar más alejado de la línea limpia y el mensaje con un objetivo concreto. Recuerda al universo rico y siempre inquietante de Jean-Michel Basquiat. Menos torturado e insistente, pero igual y deliberadamente críptico. La artista parece haber heredado la mirada atenta del art brut, en busca de la belleza espontánea de los grafitis callejeros o de un cartel rasgado que entra en alianza con un muro corroído. Para guardar y preservar esos hallazgos a veces los guarda en cajas. Los atesora, los combina, los revuelve y con ello incita a una cambiante arqueología del simbolo. Las claves de un cuento construido con la urgencia que tienen las palabras pronunciadas en los suenos.

Metrópoli, El Mundo
El diseño gráfico alejó a Ana Cañas del lienzo y la pintura casi I5 años. Ahora regresa a su auténtica pasión con una serie de cuadros agrupados en torno al título genérico El color de las palabras, que se exponen al público, hasta el 26 de mayo, en la Galería Begoña Ma-lone (Pelayo, 50). Sus obras, inspiradas en el misterio del lenguaje, beben de esa belleza espontánea de los grafitis y del inquietante universo de Jean-Michel

Diario de Cádiz
Carlos Benjumeda
La pintora Ana Cañas expone mañana por vez primera su obra gráfica en El Puerto. Será en la sala Caja Inmaculada (plaza de Isaac Peral s/n), a las 21:00 horas, cuando se inaugura su exposición 'Grafismos íntimos”, en la que se muestra su faceta como pintora, su visión abierta de la creación artística, donde lo clásico se entrelaza con las formas y técnicas vanguardistas.
El propio título de su exposición encierra una aparente contradicción entre la fugacidad de la obra gráfica urbana, los grafitis en los que técnicamente se inspiran sus cuadros, y la complejidad de los temas que se abordan en su pintura, las preguntas que siempre se hizo la filosofía y que forman parte del ser humano.
En sus cuadros, el colorido y las formas arquetípicas o simbólicas, ocultan matices sutiles y filosóficos. "Hay quien dice que mi pintura es alegre y colorista, pero disfrazado detrás de ese colorido son cuadros en los que expreso mis demonios, mis temores a la vida y a la muerte", reconoce Ana Cañas.
El uso de figuras antropomórficas, referentes símbólicos y la utilización de frases cortas que invitan a la reflexión, dan a su obra una profundidad que en principio no parece estar presente, pero que se encuentra en cada uno de los cuadros.
"Intentando encontrar sentido a la vida lo disfrazo todo de color", manifiesta la pintora, que muestra en la exposición 20 cuadros de distinto formato, acrílicos, técnica mixta e impresiones digitales.
Ana Cañas es licenciada en Bellas Artes. Procede del campo del diseño gráfico y ha publicado ilustraciones en El País, El Mundo y en Circulo de Lectores, donde ha trabajado el dibujo en cuentos infantiles.
De su paso por el diseño ha heredado una mentalidad abierta a las nuevas técnicas, influenciada por el espíritu de la gran ciudad y la pintura mural, por lo que su obras tienen el aspecto de grafiti urbano.
"Me gusta el arte joven -afirma- la pintura que veo en los muros de Madrid, inacabada, en la que el espectador pueda participar y aportar un sentido distinto al original".
Para llegar a esa libertad artística, admite que ha tenido que olvidar "todo lo que me enseñaron en la facultad. Me gusta lo nuevo, lo que respire creatividad", subraya.
Las pinturas de Ana Canas permanecerán expuestas hasta el día 28, de lunes a viernes de 10:30 a 12:30 y sábados de 19:30 a 21:30 horas.

La voz, Cádiz
R. Vázquez
CÁDIZ. Cuenta la pintora manchega Ana Cañas que en ocasiones, cuando ve una pintada en la calle, una frase o un graffi-ti, se le acelera el corazón. Grabadas en la memoria, la artista solo tiene que soltar después esas sensaciones aprehendidas y volcarlas en forma de cuadro. Aunque su quehacer tiene más que ver con el diseño que con la pintura, a veces la exactitud de su técnica engaña al espectador.
Puede apreciarse en la exposición que Cañas presenta estos días -hasta el 28 de agosto- en la sala de la Caja Inmaculada de El Puerto. Bajo el título de 'Grafismos íntimos' y a través de una veintena de obras, la pintora trata de transmitir sus fantasmas. «Estoy obsesionada por la muerte y el paso del tiempo. Un minuto de luz es la vida entre dos nadas... Me apoyo en frases y palabras para expresar una y otra vez mis miedos y mis demonios», resalta la artista, que nunca antes había expuesto en El Puerto.
Esas obsesiones se reflejan muy especialmente en la más nueva de las obras que componen sus "Grafismos íntimos",
"Time's over'. «Me inquieta bastante, observar la calle y comprobar lo absurdo del juego donde vas a morir», insiste.
En la muestra se recoge además una serie de cinco cuadros de hace tres años consistentes en pintura digital impresa en papel hanemule e inspirada en el lenguaje de Basquiat. En ellos, Cañas habla sobre el lenguaje y la dificultad de comunicación entre las personas. Asimismo, se exponen cuadros de hace un año con una «pintura más íntima», además de otras piezas caracterizadas por un uso del pincel mucho más suelto.
Dedicada desde hace tres años en exclusiva a la pintura, Cañas ha desarrollado una amplia trayectoria como artista gráfica, publicándose sus trabajos en algunos de los periódicos más importantes del país.